CUANDO EL "EXTRAÑO" ES EL OTRO...
Anelice Ribetto
...la cosa está bien, ahora, cuando el extraño soy yo... la cosa
se complica...
(Paulo Sgarbi)
Hace un mes y medio participé de un Curso/Capacitación organizado por
ABIA (Associação Brasilera Interdisciplinar AIDS) en Río de Janeiro, Brasil donde estoy
viviendo desde hace cinco meses. En el Curso/Capacitação "Homosexualidades,
opresão social e respostas comunitárias" participamos aproximadamente unas 15
personas de todo Brasil pertenecientes a Instituciones u ONGs asociadas o no a
grupos gays- que trabajan en la prevención de AIDS. En mi caso, participaba hasta
febrero, y, desde hace cuatro años con grupos de alumnos "especiales" y
"en riesgo social" en Argentina, en Talleres de convivencia y sexualidad; pero
mi interés por participar tuvo que ver con una necesidad más personal si se quiere, de
conocer y aprender de qué manera se estaba trabajando sobre todo a partir de grupos de
homosexuales en Brasil la cuestión AIDS.
Mi primer contacto para la inscripción fue por mail donde literalmente
escribí "trabajo como psicóloga, soy argentina, mujer y heterosexual, deseo
participar de este Seminario ¿será posible?", Y, fue posible.
Cuando llegué a la sede de ABIA y miré a quienes serían mis
compañeros, me reconocí como parte de una "minoría" en aquel contexto: MUJER
HETEROSEXUAL. De alguna manera, y no sé por qué hilos de conocimientos anteriores,
preconceptos, mitos, o aprendizajes, supuse que mis compañeros eran hombres homosexuales,
excepto una compañera transgénero y una lésbica; pero es la condición de
"heterosexual" la que me hacía una "extraña" allí dentro.
Nuestro coordinador a manera de provocación- nos pidió que nos
dividiéramos por "identidad sexual", es decir, profundizó las diferencias de
manera que ellas no desaparecieran para hacernos más confortable el seminario (agruparnos
por intereses profesionales, lugares de trabajo, edad, etc.), sino de manera que a partir
de nuestras diferencias pudiéramos negociar maneras de concebir el mundo, maneras de ver
la sexualidad, maneras de relacionarnos, maneras de conocer... lo que aprendí "fuera
de la escuela" en esos dos días de trabajo intenso, de reconocimiento de los otros
más allá de si gustaban hombre o mujeres como parceros-, de intercambio de saberes
e ignorancias, venía a remitirme lo que en ese momento y desde hace un tiempo, venimos
estudiando y conversando en el grupo de pesquisa o con algunas gentes con quienes gusto
mucho de conversar; aquello que Maturana diría "sem aceitação mutua não pode
haver coincidencias nos desejos"(1998): deseo, que toda vez que precisamos
relacionarnos con alguien diferente a mi, necesita ser negociado.
El hecho de reconocer mi identidad y defender mi diferencia y de esa
manera dar cuenta de esta aceptación de los otros tal cual son y no como resulta más
cómodo para mí que sean, no es un ejercicio fácil, ni una actitud complaciente, creo
más bien que tiene que ver con cuestiones de ciudadanía, de derechos, de humanidad, con
una cuestión que creo debe ser discutida y refiere a las posibilidades de comprensión
que tenemos y aún a la posibilidad de comprender que no todo podrá ser comprendido.
Boaventura Santos habla de esto de manera simple y poética cuando dice
que
"Temos o direito de ser diferente, quando a igualdade põe em
risco a nossa identidade e temos que lutar por igualdade quando a diferença acarrete
inferioridade."(Santos, 1999)
... en esa negociación de saberes y deseos que fue para mí este
encuentro se movilizaron incipientes aprendizajes que creo de otra manera, no hubieran
sido tan intensos: Las diferencias en los haceres, en los contextos sociales, en los
lugares de residencia, en las formas de relacionarnos sexual y afectivamente con el otro,
las diferencias en las vivencias o no del preconcepto social en el propio cuerpo, las
diferencias en las maneras de organizarnos para hacer frente a una epidemia mundial como
es el AIDS, marcan una praxis y sobre todo, una actitud ante la necesidad de trabajar en
prevención.
Una anécdota que traigo y, que creo que podría dar cuenta de nuestra
necesidad de "conversar" es que teníamos que dramatizar una situación donde
las personas se relacionaran en diferentes horas y lugares: mi grupo, éramos cuatro,
tenía que pensar esa relación a las 3 de la tarde en una calle de la ciudad: yo pensé,
y dije: Bueno, a las tres de la tarde la gente que puede duerme la siesta o toma sol
dependiendo del calor, y la que no puede trabaja, camina la calle, vive la calle...
uno de mis compañeros dijo: Podría ser en cualquier calle de Río, a las tres de la
tarde uno mira y sabe que se producen "encuentros" que pueden devenir en
"relacionamientos sexuales" dentro de cualquier baño de una lanchonette... quedé
felizmente sorprendida de estar conociendo y comprendiendo otro cotidiano que me
posibilitara otra no única tampoco- lectura de la realidad.
OBSERVACIÓN: las siglas HIV/AIDS no fueron un centro de
conversación, ellas circularon dentro de la compleja red que forma nuestra humanidad.
Bibliografia de Referencia:
LARROSA, Jorge y SKLIAR, Carlos. Babilônios somos. A modo de
apresentação. IN: LARROSA, J. y SKLIAR, C. Habitantes de Babel. Políticas e poéticas
da diferença. Belo Horizonte: Autêntica, 2001.
MATURANA, Humberto. Emoções e linguagem na educação e na
política. Belo Horizonte : Ed. UFMG, 1998.
SANTOS, Boaventura de Sousa. Pela mão de Alice: o social e o
político na pós-modernidade. São Paulo : Cortez, 1999. |